La demografía rural colombiana está enviando señales inequívocas que los instrumentos de escenarios futuros ya permiten leer con precisión creciente. Según las proyecciones del DANE publicadas en su documento Proyecciones de Población 2018–2070, la población rural del país pasará de representar aproximadamente el 22 % del total nacional en 2020 a menos del 16 % en 2050, lo que equivale a una reducción absoluta de varios millones de habitantes en territorios que hoy sostienen buena parte de la seguridad alimentaria del país. Esta tendencia no es un accidente estadístico: es el resultado acumulado de décadas de desinversión, conflicto armado y cambio climático que la previsión estratégica aplicada al sector rural aún no ha convertido en política pública con horizonte de largo plazo.
Lo que los escenarios futuros ya pueden trazar sobre el campo a 2050
La metodología de construcción de escenarios, desarrollada sistemáticamente desde los trabajos de Herman Kahn en los años sesenta y perfeccionada por instituciones como la OCDE y el Instituto para Estudios de Futuros de Copenhague, permite identificar tres trayectorias posibles para el campo colombiano. El primer escenario, que podría denominarse de inercia estructural, proyecta la continuación de las tendencias actuales: minifundio improductivo, baja inversión en infraestructura rural y emigración sostenida de jóvenes hacia centros urbanos. En este escenario, departamentos como Nariño, Chocó y Cauca acelerarían su vaciamiento productivo antes de 2040.
El segundo escenario, de transición planificada, supone la activación efectiva de instrumentos ya diseñados pero débilmente implementados, como el Catastro Multipropósito contemplado en el Decreto Ley 902 de 2017, la Reforma Rural Integral del Acuerdo de Paz de 2016 y los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), cuya inversión proyectada original era de aproximadamente 38 billones de pesos en 15 años para los 170 municipios priorizados. Si estos instrumentos alcanzaran al menos el 60 % de su ejecución prevista, los escenarios futuros para el campo mostrarían una estabilización demográfica relativa y un incremento en la productividad agropecuaria de las regiones PDET antes de 2035.
El tercer escenario, de ruptura tecnológica y climática, incorpora dos variables que los modelos de prospectiva territorial más recientes ya no pueden ignorar: la irrupción de la agricultura de precisión y la aceleración del cambio climático. El IDEAM, en su Tercera Comunicación Nacional ante la CMNUCC, proyecta que entre el 30 % y el 40 % de los suelos agrícolas del país experimentarán transformaciones significativas en su aptitud productiva antes de 2050 como consecuencia del aumento de temperatura y la alteración de los regímenes de lluvia, con efectos particularmente severos en la región Caribe y en los valles interandinos.
Las señales que el territorio rural ya está emitiendo
Los escenarios futuros no se construyen en el vacío: se alimentan de señales débiles y tendencias emergentes que el territorio ya está produciendo. Entre las más relevantes para el campo colombiano se encuentran tres fenómenos convergentes. Primero, el envejecimiento acelerado de la fuerza de trabajo agrícola: según la Encuesta Nacional Agropecuaria del DANE de 2022, el 38 % de los productores agropecuarios tiene más de 55 años y menos del 12 % tiene menos de 35 años, una brecha generacional que compromete la viabilidad de largo plazo del modelo agrícola familiar.
Segundo, la concentración de la tierra continúa siendo estructural: el coeficiente Gini de tierras en Colombia se estimó en 0,89 según el IGAC en su informe de 2012, y aunque el Catastro Multipropósito avanza hacia la actualización de datos en más de 1.100 municipios priorizados, el ritmo de formalización sigue siendo insuficiente para transformar el patrón distributivo antes de 2035. Tercero, la conectividad digital rural es aún precaria: el Ministerio de Tecnologías de la Información reportó en 2023 que apenas el 31 % de los hogares rurales dispersos contaba con acceso a internet, lo que limita severamente la adopción de herramientas de agricultura de precisión que ya están siendo desplegadas en países de ingreso medio similar en América Latina.
Qué deberían hacer los tomadores de decisión
La utilidad de los escenarios futuros reside precisamente en su capacidad para orientar decisiones presentes. En este caso, tres recomendaciones emergen con claridad de los modelos prospectivos disponibles. La primera es acelerar la implementación del Catastro Multipropósito bajo un enfoque de urgencia estratégica, porque sin información predial actualizada ningún instrumento de desarrollo rural puede calibrarse con precisión. La segunda es integrar los PDET con los Planes de Ordenamiento Territorial de los municipios priorizados, articulación que la Resolución 1407 de 2018 del Ministerio de Vivienda intentó facilitar pero que en la práctica opera de forma desconectada. La tercera es invertir en observatorios de señales tempranas rurales que permitan a las entidades territoriales capturar, sistematizar y escalar información sobre tendencias emergentes antes de que se conviertan en crisis consolidadas, tal como lo hace el Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (SIPSA) del DANE, aunque con coberturas aún insuficientes para la totalidad del territorio rural nacional.
La ventana de oportunidad para redirigir estas trayectorias es real pero estrecha. Los próximos diez años serán decisivos para determinar cuál de los tres escenarios se consolida como dominante, y esa decisión no la tomarán los modelos prospectivos solos, sino los funcionarios, investigadores y líderes territoriales que sepan leer las señales que el campo colombiano ya está emitiendo con suficiente claridad.
Fuentes
- DANE – Proyecciones de Población 2018–2070, 2020
- IDEAM – Tercera Comunicación Nacional de Colombia ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, 2017
- DNP – Evaluación del avance de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), 2023
- OCDE – Agricultural Outlook 2023–2032, capítulo sobre América Latina, 2023
- DANE – Encuesta Nacional Agropecuaria 2022, Resultados Principales, 2023