Ciencia, tecnología e innovación ante la encrucijada: lo que el análisis prospectivo ya advierte sobre la inversión en I+D a 2035

El análisis prospectivo aplicado al sistema de ciencia, tecnología e innovación (CTI) en Colombia revela una paradoja que pocas instituciones han querido nombrar con claridad: el país invierte en conocimiento a una velocidad significativamente inferior a la que exige su propia agenda de desarrollo. Según el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, la inversión nacional en investigación y desarrollo (I+D) representó apenas el 0,27 % del PIB en 2022, una cifra que contrasta de forma preocupante con el promedio de los países de la OCDE, que se sitúa alrededor del 2,7 % del PIB, y con la meta del 1 % establecida por el propio sistema nacional en documentos de política como el CONPES 4069 de 2021, denominado Política Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2022-2031.

Qué muestra el análisis prospectivo de la brecha en I+D

El análisis prospectivo no se limita a registrar el rezago actual: su valor está en identificar las trayectorias probables si las condiciones no cambian. Un ejercicio de este tipo, aplicado al financiamiento de CTI, indica que si Colombia mantiene la tasa de crecimiento promedio del gasto en I+D observada entre 2015 y 2022 —aproximadamente 0,02 puntos porcentuales del PIB por año—, el país tardaría más de tres décadas en alcanzar el umbral del 1 % del PIB. Esa proyección, realizada con base en datos del Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología (OCyT) en su informe Indicadores de Ciencia y Tecnología 2023, subraya que la brecha no es solo cuantitativa sino estructural: el 68 % del gasto en I+D proviene del sector público, mientras que en los países de la OCDE el sector privado financia más del 60 % de esa inversión.

Este desequilibrio en las fuentes de financiamiento tiene consecuencias directas sobre la capacidad de innovación empresarial. Cuando la mayor parte del esfuerzo investigativo depende del presupuesto nacional, cualquier ajuste fiscal —como los que Colombia ha experimentado en los últimos años— se traduce de inmediato en contracción de proyectos, pérdida de investigadores formados y debilitamiento de las alianzas universidad-empresa que son la columna vertebral de los sistemas de innovación maduros.

Los escenarios posibles a 2035 según la metodología de análisis prospectivo

El análisis prospectivo distingue al menos tres escenarios para el sistema de CTI colombiano a 2035, construidos a partir de variables críticas identificadas por expertos del Departamento Nacional de Planeación (DNP) y del propio Ministerio de Ciencia. El primer escenario, denominado inercia institucional, proyecta un estancamiento de la inversión en torno al 0,3 % del PIB, con una pérdida neta de talento humano formado en doctorado hacia destinos como Chile, México y España. El segundo escenario, transición moderada, supone la implementación efectiva del CONPES 4069 y el cumplimiento parcial de sus metas, con una inversión que podría alcanzar el 0,6 % del PIB hacia 2030 si se consolidan los estímulos tributarios a la inversión privada contemplados en el Estatuto Tributario bajo el artículo 256. El tercer escenario, transformación acelerada, requiere condiciones extraordinarias: un pacto fiscal por la ciencia, alianzas público-privadas de gran escala y una política de repatriación de investigadores sostenida en el tiempo.

Los tres escenarios coinciden en señalar un cuello de botella que el análisis prospectivo ha identificado como crítico: la insuficiente formación doctoral. Colombia tiene aproximadamente 1,2 investigadores por cada mil integrantes de la población económicamente activa, frente a cuatro en Chile y más de ocho en Corea del Sur, según cifras del Banco Mundial para 2022. Sin masa crítica de investigadores, ningún incremento presupuestal produce el efecto deseado.

Gobernanza del conocimiento y señales que el sistema ya emite

El análisis prospectivo también permite leer señales débiles que anticipan tensiones futuras. Una de las más relevantes es la concentración geográfica del esfuerzo investigativo: más del 70 % de los grupos de investigación reconocidos por Minciencias se ubican en Bogotá, Medellín y Cali, según el informe de resultados de la Convocatoria 894 de 2021 de medición de grupos. Esto significa que regiones como el Pacífico, la Orinoquía y la Amazonía —territorios con megadiversidad y problemáticas propias de alta complejidad— producen menos del 5 % de la investigación nacional. El análisis prospectivo advierte que esta asimetría no se corrige sola: sin políticas de regionalización de la ciencia, el sistema tiende a concentrarse aún más.

Otra señal que el sistema ya emite es la baja tasa de patentes. Colombia registró apenas 84 patentes de residentes ante la Superintendencia de Industria y Comercio en 2022, frente a las más de 600 que registra Chile en el mismo período. Esa cifra es un indicador rezagado que el análisis prospectivo interpreta como evidencia de que la investigación nacional no está articulada con la apropiación comercial del conocimiento, lo cual limita el retorno económico de la inversión pública en I+D.

El camino que los estudios de futuro sugieren no es solo presupuestal: implica reformar los incentivos para que las empresas inviertan en innovación, fortalecer las capacidades de las universidades regionales, y diseñar una gobernanza del sistema de CTI que sea capaz de anticipar disrupciones tecnológicas —como la inteligencia artificial generativa— antes de que se conviertan en brechas competitivas irreversibles. Sin ese esfuerzo sistemático de análisis prospectivo institucionalizado, las metas del CONPES 4069 corren el riesgo de convertirse en buenas intenciones sin trayectoria verificable.

Fuentes

  • Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Colombia – CONPES 4069: Política Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2022-2031, 2021
  • Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología (OCyT) – Indicadores de Ciencia y Tecnología 2023
  • Departamento Nacional de Planeación (DNP) – Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026: Colombia Potencia Mundial de la Vida, 2022
  • OCDE – Main Science and Technology Indicators, 2023
  • Banco Mundial – World Development Indicators: Researchers in R&D (per million people), 2022