Colombia 2050 sin migrantes de retorno: una señal que la prospectiva Colombia apenas empieza a registrar

Durante décadas, la migración internacional de colombianos fue leída como un problema de expulsión de talento, pero la prospectiva Colombia empieza a advertir una señal igualmente relevante y menos explorada: el retorno masivo de colombianos que vivieron en el exterior podría convertirse en uno de los vectores de transformación económica y social más significativos del país antes de 2050, siempre que existan condiciones institucionales para aprovecharlo.

Un fenómeno que los escenarios de futuro Colombia aún subestiman

Según datos del Ministerio de Relaciones Exteriores y la Cancillería colombiana, cerca de cinco millones de colombianos residen actualmente fuera del país, concentrados en Estados Unidos, España, Ecuador y Venezuela, entre otros destinos.

Sin embargo, los estudios prospectivos nacionales, incluidos los elaborados por el Departamento Nacional de Planeación, han prestado poca atención sistemática a los patrones de retorno y a las capacidades que esos migrantes podrían reintegrar al tejido productivo colombiano.

La CEPAL ha documentado que los migrantes de retorno en América Latina suelen regresar con competencias técnicas, redes internacionales y experiencia en entornos más formalizados, pero que sus países de origen carecen con frecuencia de mecanismos para reconocer esas trayectorias y canalizarlas hacia sectores estratégicos.

Desde la prospectiva Colombia, esta brecha institucional representa tanto un riesgo como una oportunidad: si no se diseñan políticas anticipatorias, el retorno puede traducirse en desempleo calificado y frustración; si se gestionan bien, puede ser un catalizador de innovación territorial.

Prospectiva Colombia y las señales débiles del retorno

Las señales débiles son, en el lenguaje de los estudios de futuro, aquellos indicios tempranos que todavía no generan respuestas institucionales pero que anticipan cambios estructurales.

En el caso del retorno migratorio, varias de esas señales ya son visibles: el endurecimiento de políticas migratorias en Estados Unidos y Europa, el envejecimiento de las comunidades colombianas en el exterior, y la creciente percepción de estabilidad relativa en Colombia respecto a otros países de la región.

La prospectiva Colombia debería estar procesando estas señales con metodologías robustas, como el análisis de tendencias cruzadas o los talleres de escenarios participativos, para traducirlas en políticas públicas antes de que el fenómeno desborde la capacidad de respuesta del Estado.

Universidades como los Andes, la Nacional y EAFIT han desarrollado capacidades metodológicas en este campo, pero su conexión con las entidades gubernamentales que diseñan política migratoria sigue siendo débil y esporádica.

Capacidades que regresan con maleta

Los estudios de la Organización Internacional para las Migraciones señalan que los migrantes de retorno en países de ingreso medio tienden a concentrarse en actividades de emprendimiento cuando el mercado laboral formal no los absorbe, lo que puede ser positivo para la economía si hay capital semilla y ecosistemas de apoyo disponibles.

En Colombia, iniciativas como iNNpulsa y el Fondo Emprender han apoyado emprendimientos locales, pero no existe aún un programa específico que articule retorno migratorio con emprendimiento de base tecnológica o con transferencia de conocimiento sectorial.

Desde la óptica de la prospectiva Colombia, diseñar ese puente institucional antes de que el retorno masivo ocurra sería una decisión de gobernanza anticipatoria de alto valor estratégico.

Territorios receptores y desequilibrios regionales

Un elemento adicional que los escenarios de futuro deben incorporar es la geografía del retorno: la mayoría de los colombianos que regresan tienden a asentarse en las mismas ciudades de las que salieron, principalmente Bogotá, Medellín, Cali y el Eje Cafetero, lo que puede profundizar los desequilibrios territoriales que el país ya enfrenta.

Una política anticipatoria inteligente podría incentivar el retorno hacia municipios intermedios o zonas PDET, vinculando las capacidades de los retornantes con proyectos de desarrollo regional que requieren gestión técnica y liderazgo comunitario.

El BID ha documentado experiencias similares en El Salvador y Ecuador con resultados mixtos, pero con lecciones aplicables al contexto colombiano si se adaptan con rigor metodológico y participación territorial.

Lo que la prospectiva Colombia debería hacer ahora

El momento para anticipar no es cuando el fenómeno ya ocurre, sino cuando todavía hay margen de diseño institucional.

Construir un observatorio de retorno migratorio con capacidad prospectiva, articular ese observatorio con las agencias de innovación y desarrollo productivo, y formular escenarios de futuro Colombia que incluyan la variable migratoria como palanca de transformación, son pasos que el país puede dar sin esperar a que la urgencia reemplace a la previsión.

Fuentes

  • CEPAL – Migración, retorno y desarrollo en América Latina: tendencias y desafíos de política, 2022
  • Organización Internacional para las Migraciones (OIM) – Perfil migratorio de Colombia, 2023
  • Departamento Nacional de Planeación (DNP) – Colombia 2050: visión de largo plazo, 2021
  • Banco Interamericano de Desarrollo (BID) – Retorno migratorio y desarrollo local en América Latina, 2022
  • Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia – Registro de colombianos en el exterior, 2024