Un recurso sin mapa ni brújula institucional
Colombia genera diariamente volúmenes crecientes de datos provenientes de transacciones financieras, registros de salud, flujos logísticos y plataformas de consumo, pero carece aún de una arquitectura institucional que anticipe los riesgos y oportunidades de esa economía emergente: la previsión estratégica aplicada a la gobernanza del dato puede ser la diferencia entre capturar valor soberano o cederlo silenciosamente a terceros.
Por qué la previsión estratégica importa en la economía de datos
La economía de datos no funciona como los mercados tradicionales de bienes físicos: sus externalidades son invisibles, su concentración es transfronteriza y sus efectos sobre la competencia, la privacidad y la autonomía pública se manifiestan con años de retraso respecto de las decisiones que los originaron.
Organismos como la CEPAL y la OCDE han advertido que los países de renta media que no anticipan marcos regulatorios sobre flujos transfronterizos de datos tienden a convertirse en proveedores netos de materia prima digital sin capturar la renta del procesamiento ni del análisis avanzado.
En Colombia, esa brecha es concreta: el país exporta datos de comportamiento del consumidor, patrones de movilidad y registros agroclimáticos que son procesados fuera del territorio nacional y regresan como servicios de inteligencia artificial con precios que las empresas locales deben pagar en dólares.
Señales débiles que la previsión estratégica ya puede leer
Tres señales merecen atención prioritaria por parte de las instituciones colombianas que trabajan en planificación de largo plazo.
- La fragmentación regulatoria regional: Brasil avanza con la Lei Geral de Proteção de Dados, la Unión Europea consolida el Data Act de 2024, y Estados Unidos debate legislación federal sobre portabilidad. Colombia está en medio de ese tectónico cruce de estándares sin haber definido con cuál alinearse estratégicamente.
- La concentración de infraestructura de nube: más del ochenta por ciento del procesamiento en la nube que consumen las empresas colombianas ocurre en servidores ubicados fuera del país, lo que genera dependencia estructural que ningún tratado de libre comercio vigente aborda directamente.
- El surgimiento de mercados de datos sectoriales: en agricultura, salud y movilidad urbana están emergiendo plataformas que agregan datos de múltiples actores; quien controle la arquitectura de esas plataformas controlará también las reglas de acceso y distribución del valor generado.
Metodologías disponibles para anticipar escenarios
La previsión estratégica ofrece herramientas concretas para que el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, el Departamento Nacional de Planeación y la Superintendencia de Industria y Comercio puedan moverse antes de que los mercados los desborden.
El análisis de fuerzas motrices permite identificar qué variables —geopolíticas, tecnológicas, regulatorias y de mercado— tienen mayor capacidad de alterar el ecosistema de datos en Colombia en un horizonte de ocho a diez años.
La construcción de escenarios futuros —técnica central en estudios de prospectiva desarrollada por instituciones como el Instituto de Prospectiva de la Universidad del Valle— permite a los formuladores de política pública contrastar, por ejemplo, un escenario de soberanía digital activa frente a uno de dependencia estructural, y diseñar palancas de intervención para cada caso.
El método Delphi, aplicado con expertos en derecho digital, economía de plataformas y seguridad informática, puede generar consensos técnicos sobre cuáles regulaciones son urgentes y cuáles pueden diferirse sin costo estratégico significativo.
Lo que Colombia puede hacer en los próximos tres años
La ventana de acción no es indefinida: las decisiones de arquitectura regulatoria que se tomen entre 2026 y 2029 determinarán en gran medida la posición del país en la economía de datos de la siguiente década.
Una política de previsión estratégica aplicada a este sector debería incluir, al menos, tres componentes articulados: un observatorio permanente de tendencias regulatorias globales con capacidad de alerta temprana, una estrategia de localización selectiva de infraestructura crítica de datos públicos, y un marco de gobernanza participativa que involucre a las universidades colombianas, el sector privado y la sociedad civil en la construcción de estándares nacionales.
El DNP ya cuenta con experiencia acumulada en ejercicios de visión de largo plazo —como Colombia 2030 y los planes de desarrollo con enfoque territorial— que podrían ser el vehículo institucional para integrar la dimensión de datos en la agenda prospectiva nacional sin necesidad de crear estructuras completamente nuevas.
La pregunta no es si Colombia necesita anticipar este escenario, sino si las instituciones tienen la voluntad política y la capacidad técnica de hacerlo antes de que los mercados y las potencias digitales tomen las decisiones por ella.
Fuentes
- CEPAL – La economía digital en América Latina y el Caribe: oportunidades y desafíos para el desarrollo, 2023
- OCDE – Data Governance in the Digital Age, 2022
- Departamento Nacional de Planeación (DNP) – Política Nacional de Explotación de Datos (CONPES 3920), 2018
- Universidad del Valle, Instituto de Prospectiva, Innovación y Gestión del Conocimiento – Metodologías de prospectiva estratégica aplicadas al sector público colombiano, 2021
- Comisión Europea – European Data Act: Regulation on harmonised rules on fair access to and use of data, 2024