Previsión estratégica en la economía del cuidado: las señales que el mercado laboral colombiano ya emite y que la política pública aún no ha sistematizado

La economía del cuidado representa entre el 15 % y el 20 % del Producto Interno Bruto en América Latina, según estimaciones de la CEPAL, pero en Colombia sigue siendo invisible para los instrumentos de planificación de largo plazo. La previsión estratégica ofrece precisamente las herramientas para convertir esa invisibilidad en datos accionables: identificar señales débiles, construir escenarios y diseñar respuestas institucionales antes de que la demanda supere la capacidad del sistema. El país enfrenta una transición demográfica acelerada, una feminización persistente del trabajo no remunerado y una brecha creciente entre la oferta formal de servicios de cuidado y las necesidades reales de hogares, especialmente en zonas urbanas periféricas y municipios de categoría cuatro, cinco y seis.

Las señales que ya están presentes en los datos

El DANE documentó en su Encuesta Nacional de Uso del Tiempo que las mujeres colombianas dedican en promedio tres veces más horas semanales al trabajo de cuidado no remunerado que los hombres, una brecha que no ha disminuido de forma significativa en la última década. Al mismo tiempo, el envejecimiento poblacional presiona la demanda de cuidadores formales: para 2035, Colombia tendrá más de cinco millones de personas mayores de 70 años, muchas de ellas sin acceso a sistemas de cuidado institucionalizado. Estas dos tendencias, leídas en conjunto desde la previsión estratégica, configuran un escenario de tensión estructural que ya está incubándose en los mercados laborales de Bogotá, Medellín, Cali y las capitales intermedias.

Las señales débiles son igualmente reveladoras. El aumento de hogares unipersonales entre adultos mayores, el crecimiento de plataformas digitales de cuidado informal y la salida del mercado laboral de mujeres entre 35 y 50 años para asumir responsabilidades familiares son indicadores que los sistemas de información del país registran de forma fragmentada, sin que exista aún un observatorio especializado que los articule en un marco prospectivo común.

Previsión estratégica aplicada a la política de cuidado

El Departamento Nacional de Planeación ha avanzado en diagnósticos sectoriales, pero la literatura especializada en previsión estratégica advierte que los diagnósticos sin escenarios alternativos tienen un horizonte de utilidad muy limitado. Herramientas como el análisis morfológico, la construcción de escenarios exploratorios y el método Delphi aplicado a expertos en política social permiten identificar futuros posibles para la economía del cuidado en horizontes de diez y veinte años, con suficiente detalle territorial como para orientar decisiones presupuestales concretas.

El BID ha documentado experiencias en Uruguay y Chile donde la planificación anticipatoria del sistema de cuidados redujo la informalidad laboral femenina en sectores específicos y aumentó la cobertura en zonas rurales con inversión pública focalizada. Colombia podría replicar ese enfoque si incorporara la previsión estratégica como componente obligatorio en los Planes Territoriales de Desarrollo, especialmente en departamentos con alta concentración de población adulta mayor como Boyacá, Nariño y Caldas.

Los vacíos institucionales que la previsión estratégica debe iluminar

Tres vacíos resultan especialmente críticos cuando se analiza el ecosistema institucional desde una perspectiva de largo plazo. Primero, la ausencia de un sistema de información unificado que cruce datos de cuidado no remunerado, mercado laboral femenino y demografía del envejecimiento. Segundo, la escasa articulación entre el Ministerio del Trabajo, el Ministerio de Salud y las secretarías departamentales de educación para diseñar rutas de formación de cuidadores con certificación reconocida. Tercero, la falta de incentivos fiscales para empresas que adopten modelos de corresponsabilidad en el cuidado de sus trabajadores y sus familias.

Estos tres vacíos no son insuperables, pero sí requieren una aproximación sistemática y de largo plazo que trascienda los ciclos electorales. La previsión estratégica, bien aplicada, puede convertirse en el puente entre el diagnóstico técnico y la decisión política, ofreciendo a los tomadores de decisiones un mapa de rutas alternativas con sus respectivos costos, beneficios y horizontes temporales.

Una agenda posible para los próximos años

El primer paso consiste en que el DNP y el DANE lideren, de forma conjunta, la construcción de una Cuenta Satélite del Cuidado con actualización bienal y desagregación territorial. El segundo paso es incorporar la previsión estratégica en los planes de acción de la Política Nacional de Cuidado, que el país adoptó en 2023, para que su implementación no dependa solo del gobierno de turno sino de una arquitectura institucional con visión de largo plazo. El tercer paso es formalizar alianzas con universidades como los Andes, la Nacional y la Javeriana para desarrollar investigación aplicada que alimente los escenarios con evidencia local, evitando la importación acrítica de modelos diseñados para realidades muy distintas a la colombiana.

Fuentes

  • CEPAL – Economía del cuidado y política pública en América Latina, 2022
  • DANE – Encuesta Nacional de Uso del Tiempo, 2021
  • Departamento Nacional de Planeación – Política Nacional de Cuidado, 2023
  • BID – Sistemas de cuidado en América Latina: lecciones de política comparada, 2021
  • Universidad de los Andes – Centro de Estudios sobre Desarrollo Económico (CEDE) – Trabajo no remunerado y brechas de género en Colombia, 2022