Un sector en transición que la prospectiva todavía no ha convertido en hoja de ruta
La ganadería extensiva ocupa cerca de 38 millones de hectáreas en el territorio nacional, según cifras del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, y sin embargo los escenarios futuros sobre su transformación productiva siguen siendo escasos, fragmentados y rara vez vinculados a decisiones de política pública de largo plazo.
Esta brecha no es menor: cuando un sector de semejante peso territorial carece de ejercicios sistemáticos de previsión, las decisiones de inversión, ordenamiento y regulación llegan siempre tarde, reaccionando ante hechos consumados en lugar de anticiparlos con inteligencia institucional.
Señales débiles que los escenarios futuros deben empezar a leer
Quienes trabajan en prospectiva territorial saben que las señales débiles son el insumo más valioso para construir escenarios futuros creíbles y útiles.
En la ganadería colombiana, esas señales ya están presentes y son reconocibles: la presión internacional sobre las emisiones de metano del sector pecuario, el avance de mercados alternativos de proteína, las exigencias crecientes de trazabilidad para acceder a mercados de exportación, y la erosión progresiva de suelos en zonas de ladera donde el pisoteo bovino supera la capacidad de carga del ecosistema.
La CEPAL ha documentado que América Latina enfrenta una ventana crítica de reconversión productiva agropecuaria antes de 2035, momento en que las restricciones comerciales asociadas a la huella de carbono podrían endurecer significativamente las condiciones de acceso a mercados europeos y norteamericanos.
Para Colombia, esta ventana tiene una dimensión adicional: el país posee una de las mayores superficies de pastos degradados del continente, lo que convierte la reconversión en una oportunidad simultánea de recuperación ecosistémica, captura de carbono y mejora de la productividad.
Metodologías para construir escenarios futuros con ganaderos y territorios
Construir escenarios futuros útiles para este sector no es una tarea exclusiva de académicos.
El Departamento Nacional de Planeación ha avanzado en metodologías participativas que combinan talleres Delphi con actores territoriales, análisis de tendencias globales y modelación de variables críticas como el precio del ganado en pie, la disponibilidad hídrica regional y las políticas de ordenamiento del suelo.
Aplicar este enfoque a la ganadería extensiva implica identificar al menos cuatro variables clave: la velocidad de adopción de sistemas silvopastoriles, la capacidad del Estado para ofrecer incentivos diferenciados por región, la respuesta de los mercados internacionales ante certificaciones de sostenibilidad, y la disponibilidad de asistencia técnica en municipios con baja cobertura institucional.
El Centro Internacional de Agricultura Tropical, con sede en el Valle del Cauca, ha desarrollado modelos de reconversión que muestran que la transición a sistemas silvopastoriles intensivos puede reducir hasta un 30 por ciento las emisiones por kilogramo de carne producida, sin sacrificar rentabilidad en el mediano plazo.
Estos datos no son simplemente académicos, sino que alimentan directamente los escenarios futuros que deberían orientar la política sectorial del Ministerio de Agricultura y del Instituto Colombiano Agropecuario.
Lo que la gobernanza anticipatoria puede aportar a este debate
La gobernanza anticipatoria propone que las instituciones no esperen a que los problemas escalen para actuar, sino que diseñen capacidades de respuesta con base en señales tempranas y escenarios prospectivos.
En el caso de la ganadería extensiva, esto significa al menos tres acciones concretas: primero, crear observatorios regionales de reconversión productiva que integren datos satelitales, registros del ICA y encuestas a productores; segundo, incorporar los escenarios futuros del sector en los Planes de Ordenamiento Productivo Agropecuario de cada departamento; y tercero, establecer mesas de prospectiva con gremios como Fedegan, academia y gobierno para revisar anualmente las variables críticas y ajustar las proyecciones.
Sin este tipo de arquitectura institucional, los escenarios futuros siguen siendo documentos de escritorio sin capacidad de transformar decisiones reales en el territorio.
Fuentes
- CEPAL – Perspectivas de la agricultura y del desarrollo rural en las Américas, 2023
- Departamento Nacional de Planeación (DNP) – Misión para la Transformación del Campo Colombiano, 2022
- Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) – Ganadería colombiana sostenible: resultados y aprendizajes, 2021
- Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) – Atlas de la distribución de la propiedad rural en Colombia, 2022
- FAO – El estado mundial de la agricultura y la alimentación: sistemas agroalimentarios en crisis, 2023