Mientras Colombia inaugura el computador cuántico más grande del país en la Universidad Central del Valle del Cauca (UCEVA) y MinCiencias invierte $24.000 millones en proyectos de inteligencia artificial y tecnologías cuánticas, una realidad invisible pero urgente se cierne sobre el país: cada transacción bancaria, cada documento gubernamental cifrado, cada comunicación empresarial que viaja por internet hoy, podría ser descifrada mañana por computadoras cuánticas.
Es el fenómeno que los criptógrafos llaman «cosechar ahora, descifrar después»: cualquier cosa que se coseche hoy puede ser descifrada más adelante, cuando la computación cuántica alcance la escala necesaria. Todo lo que cifras hoy y todo lo que cifraste ayer es material para futuros sistemas cuánticos. La pregunta no es si esto sucederá, sino cuándo llegará el temido «Q-Day», el momento en el que las computadoras cuánticas se vuelven lo suficientemente poderosas como para romper los métodos de cifrado que usamos hoy para proteger los datos.
El despertar cuántico colombiano: entre oportunidad y vulnerabilidad
Colombia se encuentra en una posición paradójica. Por un lado, con la adopción del CONPES 4144 de 2025, el país definió lineamientos claros para el desarrollo, uso y gobernanza de la IA, mientras una nueva conversación comienza a ganar relevancia: la convergencia entre inteligencia artificial y computación cuántica. Por otro, la computación cuántica multiplica miles de veces la capacidad de procesamiento de un computador tradicional, permitiendo resolver en minutos cálculos que normalmente tomarían meses, lo que plantea riesgos inéditos para la seguridad nacional.
El país ha comenzado a moverse. La estrategia está enfocada en financiar proyectos de investigación aplicada, desarrollo tecnológico e innovación basados en inteligencia artificial y ciencias cuánticas, con $8.000 millones asignados específicamente a proyectos en ciencias y tecnologías cuánticas. Sin embargo, este avance tecnológico viene acompañado de una amenaza silenciosa: los avances en la computación cuántica harán que la criptografía asimétrica en la que confían las organizaciones para proteger sus datos y sistemas deje de ser segura en 2030.
La carrera contra el tiempo: empresas colombianas despiertan
Algunas organizaciones colombianas ya han entendido la urgencia. Una organización colombiana debería aspirar a estos hitos: Hito 1 (2026): Inventario completo (CBOM) y política de criptoagilidad aprobada por la Junta Directiva. Se considera altamente probable que, durante el presente año, la Superfinanciera remita un comunicado formal exigiendo el inicio de un plan de transición a criptografía poscuántica antes de que se acabe la década.
El sector financiero está particularmente vulnerable. Los bancos tienen certificados RSA-2048 protegiendo desde transacciones interbancarias hasta los documentos PDF escaneados con cédulas de clientes y empleados, mientras el uso de algoritmos deprecados como 3DES o SHA1 señala que deben levantar su inventario de cripto activos de forma detallada.
Liquitty ha definido una hoja de ruta para integrar algoritmos poscuánticos en sus plataformas, servicios y ecosistemas tecnológicos. Este plan —que inició en 2025 y se extenderá hasta 2030— sigue las recomendaciones del NIST, convirtiéndose en pionera nacional en esta transición.
El teorema de Mosca: una ecuación de supervivencia
El experto criptógrafo Dr. Michele Mosca propone el «Teorema de Mosca»: si el número de años (X) durante los cuales debes mantener tus datos seguros, más los años (Y) que te llevará implementar una solución cuántica segura, es mayor que los años (Z) necesarios para desarrollar computadoras cuánticas a gran escala, entonces deberías preocuparte.
Para Colombia, esto significa que organizaciones con información sensible a largo plazo —desde secretos industriales hasta expedientes judiciales— deben actuar ya. Prepararse para el riesgo cuántico es como prepararse para un fuerte terremoto en una zona sísmica. No sabemos cuándo sucederá el «Q-Day» (las proyecciones van de 3 a 10 años), pero sabemos con certeza matemática que las estructuras que no sean reforzadas hoy colapsarán.
Más allá del miedo: construyendo resiliencia cuántica
La respuesta no está en paralizar el país por el miedo, sino en construir «criptoagilidad». El objetivo en 2026 no es «migrar todo de un día para otro», sino crear condiciones de éxito para una transición ordenada en 3–5 años. Para ello se necesita una declaración ejecutiva de riesgo cuántico donde la alta gerencia adopta un posicionamiento oficial.
Las universidades colombianas también se preparan: la Maestría Universitaria Oficial en Computación Cuántica permite dirigir carreras hacia la tecnología más disruptiva desde la aparición de Internet, dirigida a graduados en Física, Matemáticas, Informática o Ingeniería.
Colombia está en un momento decisivo. Puede convertirse en líder regional en seguridad cuántica o quedar expuesta a riesgos sin precedentes. La elección es clara: actuar hoy mientras los datos de mañana aún pueden protegerse, o esperar hasta que sea demasiado tarde.
Fuentes
- Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación – Convocatoria ColombIA Inteligente 2026, 2026
- Ministerio de Educación Nacional – El Valle del Cauca entra a la era cuántica con UCEVA, 2026
- Centro Cibernético Policial – Reporte de incidentes cibernéticos en Colombia, 2024
- Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) – Estándares FIPS de criptografía poscuántica, 2024
- Gartner – Tendencias de ciberseguridad para 2026, 2026